Separarse nunca es sencillo. Pero cuando tu expareja vive en otro país, o cuando vosotros mismos tenéis nacionalidades distintas o habéis vivido fuera de España, el proceso se complica de una manera que muchas personas no esperan. De repente aparecen preguntas que van mucho más allá de lo habitual: ¿dónde presento la demanda? ¿Qué ley rige el divorcio? ¿Qué pasa con los hijos si uno de los dos quiere irse a vivir fuera?
En este artículo te explicamos cómo funciona un divorcio internacional, qué aspectos hay que tener en cuenta desde el primer momento y por qué es importante contar con asesoramiento especializado desde el principio.
Un divorcio internacional tiene más capas que uno convencional
En un divorcio entre dos personas que viven en España, los elementos que definen el proceso son relativamente conocidos: los tribunales españoles son competentes, se aplica la legislación española y el procedimiento sigue cauces familiares para los profesionales del derecho de familia.
En un divorcio internacional, en cambio, antes de entrar en el fondo del asunto hay que responder a dos preguntas previas: ¿qué tribunal tiene competencia para tramitar el divorcio? Y una vez determinado el tribunal, ¿qué ley aplicará ese tribunal al resolver el caso?
Estas dos preguntas no siempre tienen la misma respuesta, y pueden condicionar de forma significativa el resultado final. Por eso, actuar sin conocer bien el marco jurídico aplicable puede llevarte a iniciar un procedimiento en el lugar equivocado o bajo la ley menos favorable a tu situación.
Qué determina qué tribunal es competente para tu divorcio
La competencia judicial en divorcios con elementos internacionales dentro de la Unión Europea se regula principalmente por el Reglamento Bruselas II ter (en vigor desde agosto de 2022, que sustituyó al anterior Bruselas II bis). Este reglamento establece una serie de criterios alternativos que permiten determinar ante qué tribunal puedes presentar tu demanda.
Los principales son:
- La residencia habitual de ambos cónyuges en el momento de presentar la demanda.
- La última residencia habitual común, siempre que uno de los dos todavía resida allí.
- La residencia habitual del demandado.
- La residencia habitual del demandante, si lleva al menos un año viviendo en ese Estado, o seis meses si es nacional del mismo.
- La nacionalidad común de ambos cónyuges.
Esto significa que, en muchos casos, existe más de un tribunal competente. Si tú resides en España y tu expareja reside en Alemania, y ambos sois de nacionalidades distintas, es posible que tanto los tribunales españoles como los alemanes puedan conocer del asunto. En esas situaciones, suele prevalecer el tribunal ante el que se haya presentado primero la demanda.
Si la otra parte reside en un país fuera de la Unión Europea, las normas cambian. En ese caso, serán aplicables las normas de derecho internacional privado de cada Estado implicado, y habrá que analizar caso por caso.
Qué ley se aplica al divorcio: el Reglamento Roma III
Que un tribunal español sea competente no significa automáticamente que aplique la ley española. En divorcios con elementos internacionales dentro de la UE, la ley aplicable se determina conforme al Reglamento Roma III.
Este reglamento permite a los cónyuges elegir, de común acuerdo, la ley que regirá su divorcio, siempre que sea la de un Estado con el que tengan alguna vinculación: la ley del país donde residen habitualmente, la del país de su última residencia común, la del país de la nacionalidad de alguno de los dos o la ley del tribunal que tramita el procedimiento.
Si no hay acuerdo, el reglamento establece un orden de preferencia basado en la residencia habitual común, la última residencia común reciente, la nacionalidad compartida y, como último recurso, la ley del foro (es decir, la del tribunal que tramita el caso).
En la práctica, esto puede ser determinante. La ley española recoge un sistema de divorcio sin causa, pero las legislaciones de otros países pueden exigir un período de separación previo, causas concretas o tener efectos distintos sobre la liquidación del régimen económico matrimonial.
Cuando alguno de los países implicados no forma parte del Reglamento Roma III (lo que ocurre, por ejemplo, con países fuera de la UE como Reino Unido tras el Brexit, Estados Unidos o muchos países latinoamericanos), la determinación de la ley aplicable se rige por las normas de derecho internacional privado de cada Estado. En estos supuestos, la complejidad aumenta y la asesoría jurídica especializada se vuelve especialmente relevante.
Qué pasa con los hijos en un divorcio internacional
Si tienes hijos menores de edad, el divorcio internacional añade una capa de complejidad adicional que merece atención específica.
Custodia y responsabilidad parental
La competencia para decidir sobre la custodia y el régimen de visitas corresponde, en general, a los tribunales del país donde el menor tenga su residencia habitual. Esto puede coincidir o no con el tribunal que tramita el divorcio. De hecho, es habitual que el divorcio se tramite en un país y las medidas sobre los hijos en otro.
Traslado internacional de menores
Uno de los escenarios más delicados en divorcios internacionales es que uno de los progenitores quiera trasladar a los hijos a otro país, ya sea antes, durante o después del procedimiento. Si ese traslado no cuenta con el consentimiento del otro progenitor o con autorización judicial, puede constituir una sustracción internacional de menores.
El Convenio de La Haya de 1980 sobre sustracción internacional de menores establece un mecanismo de restitución rápida del menor al país de su residencia habitual cuando ha sido trasladado o retenido de forma ilícita. España forma parte de este convenio, al igual que la mayoría de los países de la UE y muchos otros Estados.
Si te encuentras en una situación en la que tus hijos han sido llevados a otro país sin tu consentimiento, o temes que eso pueda ocurrir, es imprescindible actuar con rapidez y con el apoyo de profesionales del derecho internacional de familia.
Qué ocurre con los bienes si están en distintos países
La liquidación del patrimonio conyugal también puede complicarse cuando hay bienes en varios países: una vivienda en España, cuentas bancarias en el extranjero, inversiones en otro Estado…
En la Unión Europea, el Reglamento 2016/1103 sobre regímenes económicos matrimoniales regula qué ley es aplicable y qué tribunales son competentes para decidir sobre los bienes del matrimonio. Al igual que en el caso del divorcio, se tienen en cuenta la primera residencia habitual común, la nacionalidad de los cónyuges o la elección de ley realizada por las partes.
Para bienes inmuebles situados fuera de España, además, habrá que tener en cuenta la legislación del país donde se encuentran, que puede tener sus propias normas sobre transmisión de la propiedad, impuestos o registro. Esto implica que, en la práctica, puede ser necesaria la intervención de profesionales jurídicos en más de un país.
Cómo coordinar el proceso desde España cuando la otra parte está en el extranjero
Una de las dudas más frecuentes es si es posible gestionar todo el proceso desde España cuando la expareja reside en otro país. La respuesta es sí, pero con matices.
Desde España puedes iniciar el procedimiento de divorcio si se cumple alguno de los criterios de competencia mencionados. También puedes solicitar medidas provisionales mientras se tramita el divorcio principal, o instar procedimientos de reconocimiento de sentencias extranjeras si el divorcio ya se ha tramitado en otro país.
La notificación a la parte demandada que reside en el extranjero se realiza a través de los mecanismos previstos en los reglamentos europeos (cuando la otra parte está en un Estado miembro de la UE) o mediante los convenios internacionales de cooperación judicial correspondientes.
Lo que sí es cierto es que coordinar un procedimiento con elementos transnacionales requiere un conocimiento preciso de los instrumentos de derecho internacional privado, los plazos de cada sistema y los posibles efectos del divorcio en los distintos países implicados. No es lo mismo gestionar un divorcio donde ambas partes son españolas residentes en el extranjero que uno donde cada parte tiene su propia nacionalidad y residen en estados distintos con marcos legales divergentes.
Da el primer paso con el apoyo de profesionales especializados
Si estás pensando en iniciar un divorcio internacional o ya te has visto inmerso en uno, lo más sensato es informarte bien antes de dar cualquier paso formal. Las decisiones que se toman al inicio del proceso —en qué país se presenta la demanda, qué ley se elige, si se solicitan medidas cautelares sobre los hijos o los bienes— tienen consecuencias que se arrastran durante todo el procedimiento.
RGM Abogados somos un despacho especializado en derecho de familia con sede en Alcalá de Henares y Madrid. Nuestro equipo te escucha, analiza tu situación concreta y te explica con claridad qué opciones tienes, sin tecnicismos innecesarios y con pleno respeto a lo que estás viviendo.
Si tu situación implica fronteras, nacionalidades distintas o bienes en otros países, no dejes que la incertidumbre se prolongue. En RGM Abogados podemos ayudarte a entender el marco legal que te afecta y a tomar decisiones informadas desde el primer momento.
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